Luana es como la caña de azúcar recién cortada.
Su dulzura es auténtica,
como lo son los campos
y las plantaciones que no dañan
la tierra.
Su sonrisa,
un canto a la alegría,
su sencillez
un monumento
a la simplicidad.
Su gran corazón,
su valentía y determinación,
su pelo ensortijado,
y sus ojos oscuros
como la almendra.
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