lunes, 6 de junio de 2011

No vine para eso.

No vine hasta aquí
para encontrar tu aplauso
ni tu aprobación.
Ni siquiera vine hasta
aquí para desfacer el entuerto
ni señalar al culpable.
No vine hasta aquí
para burlarme
o jactarme de tu miseria
o de tu sufrimiento.
No vine hasta aquí
para cimentar la felicidad
sobre la infelicidad ajena.
No vine hasta aquí
para eso.
Sin embargo,
vine hasta aquí
para acompañarte y serte útil,
para entregarte mi fraternal
abrazo,
mi cariño sin fisuras.
Lástima
que estés tan mal acostumbrada
a devolver poco
cuando los demás
te entregan tanto.
No vine hasta aquí
para participar en un concurso
de preguntas y respuestas
donde tú tienes
la última palabra.
Vine hasta aquí
para construir un futuro
mejor pero sin seguir la
estela de nadie,
a sabiendas
que aprendemos de los demás
pero contigo, no aprendo
más que a sentir odio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario