sábado, 1 de enero de 2011

Gracias a tí.

Gracias a tí, recobré la ilusión
y aprecio, a diario,
tu esfuerzo cotidiano
tu entrega y el buen cuidado
que les das a nuestros hijos,
testimonio de tu amor
hacia los pequeños.
Gracias a tí, volví a sonreir
me reconcilié con el mundo
ya que estaba demasiado
confundido,
demasiado equivocado,
juntos andamos gran parte del
camino.
Gracias a tí,
entendí que nuestras maneras
de mirar la realidad no son similares
tampoco antagónicas.
No sé en qué kilómetro
discrepamos
lo que sí
intento averiguar
qué es este vacío cósmico
en el que me encuentro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario