lunes, 21 de marzo de 2011

La arquitectura de tu sonrisa.

Sólo sé que entiendo de arquitectura
cuando hablo de tu sonrisa.
Tu sonrisa se cimenta
a partir de unas cuantas
capas de ilusión, realismo
y escepticismo.
Tu sonrisa
se construye cuando
guarda en lo más hondo
un pórtico de alegría y un
encofrado
miedo a la decepción,
algunas vigas
de melancolía
y unos ventanales
de esplendor.
Tu sonrisa
se protege, aisla el
todo como la tela asfáltica
y destituye al
viento incómodo
como interlocutor.
Tu sonrisa me devuelve
un atisbo de
armonía,
un ritmo
encadenado
de satisfacción,
como el edificio que se yergue
a base de ladrillo,
cemento y sudor.

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