
Este frío que me abriga, en esta mañana de marzo
gris y con un cielo plúmbeo,
supone el refugio necesario
para el obligado camino hacia el trabajo.
Este frío que me abriga, esta soledad sonora,
construyen el silencioso trayecto entre
la calma y el tempestuoso devenir cotidiano.
Este frío que me abriga,
hace un instante,
tu mirada lo decía todo:
querías que te escuchara, largo y tendido.
Te hice comentarios que no implicaban nada y
sin embargo, me devolviste negatividad,
curioso trato.
Este frío que me abriga,
este despego, aquel desarraigo,
vacío mi corazón, dispuesto a llenarlo,
con las primeras flores de primavera,
con el consiguiente reemplazo,
de la melancolía hecha verso por
la incipiente alegría,
que no luce demasiado.
"tu mirada lo decía todo:
ResponderEliminarquerías que te escuchara, largo y tendido.
Te hice comentarios que no implicaban nada y
sin embargo, me devolviste negatividad,
curioso trato."
me dejaste sin aire.... eso pasa exactamente cuando perdemos el vinculo... es ahi cuando sientes que algo se ha roto... y no siempre se puede recuperar...
Pableras ésta me ha gustado mucho.
ResponderEliminarel frío que a tí abriga
aquí donde yo estoy no llega,
acá el calor descompone,
desintegra, desmorona,
funde sudores y anhelos,
confunde mentes y cuerpos,
salpica la soledad con manchas de
melancolía por una tierra extraña
a la que llamamos patria,
que como madre insufrible
es de abandono imposible.
Y ese perpetuo vínculo,
con este calor y estas lides,
de sueño se convierte en íncubo.
Y por cierto,
lo roto a veces bien roto está,
da paso a nuevas costuras,
que conforman, qué si no,
el pachwork de nuestro corazón.
No hay que ser pesimista,
el ritmo día-noche
ya lo es por uno,
sólo hay que aprender
cuándo es el momento oportuno
para decir según qué cosa
y no se vuelva negro lo rosa
(Bueno, no soy tú, pero como ha salido así...)
Bss
Qué bonito, María, me ha gustado y como bien dices tú no eres yo, pero es mejor así cada cual en su manera :))
ResponderEliminar